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viernes, 6 de noviembre de 2015

Sobre cómo meter la gamba como los grandes

Desde que anunciamos que Stringman y yo íbamos a tener un bebé, en mi familia y la suya ha habido dos grandes casos de transformaciones y/o gazapos monumentales. Escudada en este anonimato de personaje de cómic que me traigo, paso a despotricar un poco sobre MamáControl y SuegroZen. Ea, que para eso tengo blog. Empecemos por SuegroZen y en un par de días os cuento sobre MamáControl, que -pobrecica mía- merece post aparte.

Vaya por delante que SuegroZen es un santo varón, que tiene el mejor carácter del mundo y que me llevo genial con él (hola, Stringman!). Fuera de coñas, realmente es un encanto de persona y en 10 años con Stringman he acumulado tres quejas de él. Tres. Una fue culpa del rey. Otra de una manzana. Y la tercera... vino en el mes 6 más o menos de embarazo y es culpa de la zumba. La del rey se resume en que tenemos visiones diametralmente opuestas sobre la monarquía y un día, sin querer, las "pusimos en común". La manzana pues mira, es que el mundo se divide entre la gente que es de manzana Fuji y quienes son de la roja esa sosa de toda la vida, y aunque parezca una chorrada, una vez que escoges manzana la cosa se puede poner peliaguda, han caído imperios por motivos menos potentes. Y la tercera... ay la tercera es más delicada.

Tengo que explicar que si me pudiérais ver ahora jamás me creeríais lo que estoy a punto de decir, pero estos caderones, estos mofletes y este culamen no son de fábrica (de las protuberantes mamas listas para que La Pulga haga self-service no hablo, ojalá se queden así) sino que son un añadido producto de que me he puesto las botas a comer estos meses las hormonas del embarazo. En buena parte no suelo ser tan "redondita" porque me encanta hacer ejercicio, es de mis grandes pasiones. Soy una yonqui enferma obsesiva muy fans de la zumba y de bodycombat... y hago -pura disciplina- body pump y spinning de vez en cuando.

Durante el año anterior a quedarme embarazada, me esforcé en hacer unas 8 horas de ejercicio a la semana para que luego la ginecóloga no me pudiera quitar el ejercicio del todo (oye, hay médicos así, mi primer ginecólogo del embarazo me dijo: no, nada de ejercicio, no es plan una embarazada dando saltos por ahí, quédate en casa tranquilita). Todo esto lo digo para explicar que hice zumba de manera regular desde el inicio del embarazo y hasta la semana 34, con consentimiento expreso de la ginecóloga (otra, cambié de médico), quien me dijo literalmente "puedes hacer ejercicio sin saltar, controlando las pulsaciones siempre que quieras y hasta el momento del embarazo en que dejes de sentirte cómoda... ya notarás tú misma cuando detenerte, por peso o por cansancio".

Cuestión que:

Escena I, casa de MamáControl y PapáNoParo, verano, hacia las 4 pm. Mes 6 de embarazo.
Estoy en casa con MejorAmiga. Ponemos música. Resulta que las coreografías de zumba que ella hace y las que yo suelo hacer se parecen, así que nos ponemos en pie, le subimos el volumen a la música y nos ponemos a bailar juntas. MamáControl pone cara de me-quiero-morir-estate-quieta-Moder-del-demonio, pero se muerde la lengua (por ahora, no nos equivoquemos). Bailamos unos 20 minutos, sonrisa de oreja a oreja.
Durante ese lapso, Stringman nos graba con su móvil, le parece súper bonito y divertido que hayamos arrancado a bailar espontáneamente.

Escena II, casa de MamáControl y PapáNoParo, verano, hacia las 6 pm.
Stringman le ha enviado un clip de video a SuegroZen y a SuegraSuaveSedaPuñetera para que vean lo bien que estoy con mis 6 meses. Y lo contenta que estoy. Y lo feliz. Y lo radiante. Y lo animada. Y... de repente... SuegroZen responde al mensaje, Stringman pone un mensaje de esos de audio de whatsapp y...

Tensión, intriga, dolor de barriga. Lo pongo en cachondeo pero sería más fidedigno decir: cabreo monumental de la Moder, ganas de arrancarle la cabeza a alguien, porque lo único que oigo -antes de que Stringman detenga la reproducción- es: oye, pero con tanto baile acabará perdiend...

MODER: ¿Qué ha dicho SuegroZen, Stringman?
STRINGMAN: Esto... no... nada, Moder.
MODER: ¿Cómo que "nada"? ¿Qué ha dicho?
STRINGMAN: Es una tonter...
MODER: No me tontees. Ha dicho que acabaré perdiendo... ¿¡¿EL QUÉ, EXACTAMENTE!?!
STRINGMAN: No, no es eso, él... es... ay... es una broma
MODER: ¿Una broma? ¿UNA BROMA? ¿TE PARECE UNA @!!*#¿ª//!! BROMA DECIR QUE PUEDO PERDER A LA PULGA? MIS C@!!*#¿ª//!! UNA MIER@!!*#¿ª//!! ¡ESO NO SE DICE NI EN BROMA! ME C @!!*#¿ª//!!! EN TODO LO QUE SE MENEA, PERO QUÉ @!!*#¿ª//!!! CÓMO SE @!!*#¿ª/ LA @!!*#¿ª// MADRE QUE LO PARIÓ!!!@!!*#¿ª// @!!*#¿ª// @!!*#¿ª// Y @!!*#¿ª//!!!

Stringman me mira, creo que sobre todo sorprendido por la cantidad de palabras malsonantes que soy capaz de emitir en menos de un minuto. No me dice mucho más, se va a la habitación.

Escena III, casa de MamáControl y PapáNoParo, verano, hacia las 9 pm.
STRINGMAN: He hablado con SuegroZen. Ha pedido disculpas de todas las maneras posibles, que lo dijo sin pensar y que jamás diría algo así si hubiera conectado lengua y cerebro. Se siente como el culo fatal.



Yo respiro profundo, intento que no me joda... pero la verdad es que hasta el día de hoy lo pienso y siento una espinita en el corazón. Sobre todo porque SuegroZen no es de ese estilo, para nada, pero supongo que como dice Stringman (que es el dios de tomarse las cosas por el lado amable) todos somos humanos y como humanos, somos susceptibles de cagarla mucho meter la gamba como los grandes. Por cierto, desde entonces Stringman se aleja de mí para reproducir los mensajes de whatsapp de SuegroZen, jajajaja, por si acaso...

Desde entonces me he comprado una hucha, ya está medio llena. Con ese dinero espero que me alcance para uno de esos viajes que hacen los multimillonarios al espacio exterior: puede ser a la luna, o a hacerle compañía a Matt Damon en Marte, o yo qué, si quieren que se aventuren a conocer una galaxia muy muy lejana. Propongo que el viaje sea en un cohete lleno de manzanas rojas de esas sosas. Mi regalo es para SuegroZen y un invitado de honor, que -digo yo- estaría bien que fuese el Rey Juan Carlos. Y como único entretenimiento a bordo, yo misma les encargaré unos videos en bucle infinito de coreografías de zumba. De embarazadas haciendo zumba, para más inri. Dirigidas por mí. Ea. Me gusta. Qué guapo plan.

...la @!!*#¿ª// madre que lo parió...

Pero yo ya perdoné a SuegroZen, que nadie me malinterprete.

En serio. Sí, sí.

En serio.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Matronas que son el maligno

Son poco más de las 5 am.

Llevo una semana de contracciones dolorosas cada noche. CADA-JODIDA-NOCHE.

Eso quiere decir que duermo durante el día, lo que puedo.

Eso quiere decir que en promedio duermo 3-4 horas al día.

Y quiere decir que hoy sumo dos noches de contracciones de cortarse las venas muy dolorosas. Ayer dormí dos horas y media, rascando ratitos durante el día. Y sí, a mí me gusta la juerga, y desvelarme, y aguanto dolor y soy guay porque no me duermo pronto, y tengo un tatuaje y soy casi malota... pero esto se pone marrón oscuro.

La primera noche empezó el festival a la 1 am, acabó a las 9 am. Realmente acabó a las 10, pero a las 9 estaba tan rendida que me dormía entre una y otra.

Y esta noche... ay esta noche... empecé con las contracciones de la hostia dolorosas hacia las 8 pm. Y son las 5 y poco am y aquí sigo. Tienen suficiente intensidad como para no poder dormir con ellas. O sea que divertidísimo, tanto que nos fuimos a Urgencias a compartir tanta alegría, tanto alboroto. Pero vamosaver, fuimos porque me visité con la ginecóloga y lo recomendó. Y porque me pasé dos horas con contracciones cada cinco minutos, joder, que se supone que es como la clave de ponerte a parir, pero fue llegar a la clínica y empezar a desmadrarse aquello. Y nos enviaron de vuelta para casa. Si nunca habéis sentido un pelín de humillación preparto os recomiendo ir a la clínica a parir con todos vuestros bártulos cuando aún no toca. Pillar el taxi de vuelta a casa tiene su qué, en serio, es una experiencia curiosa.

Y yo sólo quiero que esto vaya para algún lado, porque por ahora estoy por lanzarme del balcón pero vivo en un 1º y no haría más que el ridículo y preferiría que La Pulga descubra mis puntos flacos con el tiempo y no de entrada.

Y no son ganas de hacer drama, que sí, que a mí me mola ponerme tremenda y clamar Oh-cielos-socorredme, pero en este caso no, en este caso es que saco cálculos y me da un telele: si en una semana he dilatado solamente medio centímetro, La Pulga saldrá de mi barriga para su primer rasurado de barba.

Y si a esto le sumas que te encuentras con matronas que son el maligno, pues la moral se va a tomar el viento. Pero el Maligno de verdad, con cara de haber merendado medio litro de vinagre del cutre este, de marca blanca.

Que sí, que yo entiendo que trabajan midiendo aperturas de cuellos uterinos y dilataciones y con flujos y cosas que bueno, mira, que hay que tener mucha vocación.

Y que sí, que atienden a mujeres muy toca pelotas adoloridas

Trabajan con mujeres que llevan meses adoloridas o con molestias y que por fin creen que ven la luz al final del paritorio.

Con mujeres que piensan que les deben prestar más atención que a nadie porque les ha pasado algo muy bonito y muy importante y muy grande y es que van a tener un/a niño/a

Con mujeres que van a tener un/a niño/a que en esas ecos aparece hinchado/a y raro/a pero aún así piensan que es lo mas bonito del mundo mundial, faltaría más.

Pero vamos a ver... digo yo que yo también estoy jodida, no hace falta que me toques el útero figuradamente. Y vamos a ver... vamos a ver:

¿Hace falta que hagas el tacto con la misma delicadeza con que limpiarías el escape de la Repsol-Honda del Marc Márquez?



La madre que parió a la matrona del demonio.





miércoles, 28 de octubre de 2015

Lo mejor y lo peor del embarazo I

Como llevo un par de días francamente dada por saco cansada, y sólo pienso PulgaSalYa Sal Sal SalYaPulga Sal, he decidido hacer un repaso de lo mejor y lo peor del embarazo. He aquí el top 5+5- de la Moder que te parió. Hoy vamos con lo peor... (redoble de tambores, por favor) y en un par de días os cuento lo mejor.

La parte chunga de estar embarazada

Náuseas: me pasé dos meses tumbada en el sofá. Hablo de náuseas incapacitantes, de jódete-cuando-comes y jódete-si-no-comes. De esos meses me quedó el asco a los churretones: si se cae algo medio líquido al suelo, por ejemplo gazpacho, me parece que es vómito y me pongo a dar arcadas que da gusto. Le tuve asco a la carne cruda, al pollo crudo y aún le tengo un asco atroz a la bolsa de basura. Si la intento cambiar... arcadas al canto.

Estrías: me he untado de todo en la barriga. nivea, lactovit, crema de argán, aceite de argán, aceite de coco, aceite de rosa mosqueta, crema Palmer's, serum antiestrías, trofolastín, saliva de gnomo, T-O-D-O. Y al mes siete apareció un ejército de estrías que se alojó en mi vientre. Bien. Muy bonito. Las odio. Con toda el alma.

La gente: y sus preguntas y comentarios y consejos. Pero lo peor ha sido la extraña transformación de MamáControl y el día en que SuegroZen la cagó metió la gamba. Pero eso os lo cuento en unos días.

Los sustos y pinchazos: dos visitas a Urgencias, la más chunga sin duda fue la primera porque estaba sangrando (tendría que haberme hecho fotos y colgarlas como definición gráfica de pánico/histeria/miedo) , cuatro analíticas completas de esas que te miran hasta el modo de andar, dos pruebas O'Sullivan (salud, glucosa) y dos curvas largas de glucosa (salud, mucha glucosa). Si le sumamos que La Pulga llegó a mi vida por Fertilización In Vitro, creo que puedo considerarme un colador de tantos pinchazos en tan pocos meses.

Los últimos días: yo estaba estupenda hasta que llegó más o menos la semana 37. Acidez, dolores varios, insomnio, calambres, acidez, insomnio, estreñimiento, reflujo, el humor de perros, acidez... Y cuando he pensando que ya está, que no puedo estar más cansada, llega el día siguiente y no valgo un duro. Camino 200 metros y me canso como si hubiera corrido la maratón. Espero que La Pulga no sea de los remolones, porque me da algo.



Ya sé que me quejo por vicio, porque he tenido un embarazo francamente bueno, pero mira... por ahora lo que quiero es que la Pulga salga. No es mucho pedir, ¿no?